postheadericon Una de cada Ocho mujeres puede padecer de Cáncer de Mama

Un paciente con cáncer, y en especial con cáncer de mama, necesita como parte fundamental de su tratamiento de apoyo emocional y psicológico para poder transitar la enfermedad, tener una mejor calidad de vida, y poder alcanzar su recuperación. Así lo indicó el Dr. Biagio Maccarone, cirujano mastólogo de Policlínica Metropolitana, en el marco del Día Mundial Contra el Cáncer de Mamá que se conmemora cada año el 19 de octubre.

El cáncer mama se origina cuando las células comienzan a crecer en forma descontrolada, formando un tumor que a menudo se puede palpar como una protuberancia (bulto), generar secreción espontánea u observar en una evaluación por imágenes. El tumor es maligno (canceroso), las células pueden crecer in situ, penetrando (invadiendo) los tejidos circundantes o propagándose (hacer metástasis) a áreas distantes del cuerpo.

El término “cáncer de mama” hace referencia a un tumor maligno que se ha desarrollado a partir de células mamarias. Generalmente, el cáncer de mama se origina en las células del lobulillo (Lobulillar), que son las glándulas productoras de leche, o en las células de los conductos ductales, que son las vías que transportan la leche desde los lobulillares hasta el pezón. Con menos frecuencia, el cáncer de mama puede originarse en los tejidos estromales, que incluyen a los tejidos conjuntivos grasos y fibrosos de la mama.

Entre los factores de riesgo de esta enfermedad se encuentran: es más frecuente en el sexo femenino, en mujeres mayores a los 45 años, no necesariamente se cumple esta norma ya que a cualquier edad puede aparecer, siendo las más propensas aquellas mujeres que se desarrollaron muy jóvenes (9 a 10 años de edad), las que no tuvieron hijos (nulíparas) y aquellas que están expuestas a un estilo de vida ajetreado con mucho estrés, aseguró el Dr. Maccarone.

La mayoría de las mujeres que tienen uno o más factores para riesgo de cáncer de mama nunca lo padecen, mientras que muchas mujeres que lo presentan no tienen factores de riesgo conocidos (excluyendo el ser mujer y de edad avanzada). Aun cuando una mujer con factores de riesgo padezca este cáncer, resulta difícil saber cuánto pudieron haber contribuido estos factores.

Dr. . Biagio Maccarone, Cirujano Mastólogo de PCM.

Dr. . Biagio Maccarone, Cirujano Mastólogo de PCM.

El especialista precisó que una de cada ocho mujeres podrían padecer cáncer de mama, y esto sin lugar a dudas es una situación que debe llevarnos a todos a tomar conciencia y a diseñar acciones para evitar ser parte de la estadística. Precisamente por el creciente impacto de la enfermedad se definió el 19 de octubre como el Día Mundial de la Mamografía, y posteriormente como el Día Mundial Contra el Cáncer de Mama, designándose más recientemente todo el mes de octubre, como el Mes de la Lucha y Prevención contra el Cáncer de Mama. Esta enfermedad va de la mano con el estado emocional del paciente, -destacó- y depende de cómo evolucione su estado emocional, ira mejorando o decayendo la paciente.

El Dr. Biagio Maccarone se graduó de médico cirujano en 1972 para ese entonces –recuerda- el cáncer de mama consistía en un tema totalmente clínico, es decir “Quitar el tumor, radioterapia y quimioterapia”. Es evidente la importancia de los factores psicológicos y emocionales para poder tener una mejor calidad de vida e incluso sanar y vivir más.

Precisamente porque el cáncer de mama precoz a menudo no causa síntomas, -advierte- los exámenes regulares de las mamas son fundamentales, así se pueden detectar a tiempo los cánceres subclínicos. A medida que el cáncer crece, los síntomas pueden incluir:

• Tumor en la mama o en la axila que es duro, tiene bordes irregulares y generalmente no duele.
• Cambio del tamaño, forma o textura de las mamas o el pezón. Por ejemplo, se puede presentar enrojecimiento, retracción, o fruncimiento que luce como piel de naranja.
• Líquido por el pezón, que puede ser sanguinolento, claro o amarillento.
• En los hombres, los síntomas de cáncer de mama incluyen tumoración mamaria, así como dolor y sensibilidad en las mamas.

La serie de pruebas necesarias para evaluar un posible cáncer de mama usualmente comienza cuando una mujer o su médico descubren una masa o calcificaciones anormales mediante una mamografía de pesquisa, o un bulto o un nódulo en la mama durante un examen clínico o un autoexamen. Con menos frecuencia, una mujer puede observar una mama enrojecida o hinchada, o una masa o un nódulo debajo del brazo.
Se pueden realizar las siguientes pruebas de diagnóstico por imagen para saber más acerca de un área sospechosa encontrada en la mama durante un examen de pesquisa.

Mamografía de pesquisa: se recomienda hacer a partir de los 35 años de edad. Considerando adelantarla si existen antecedentes familiares para cáncer de mama.

Mamografía de diagnóstico. La mamografía de diagnóstico es similar a la mamografía de detección, salvo que se toman más imágenes de la mama y, por lo general, se utiliza cuando la mujer experimenta signos, como un bulto o secreción del pezón. La mamografía de diagnóstico también puede utilizarse si en una mamografía de pesquisa, se encuentra algo sospechoso, no está condicionada por la edad de la paciente.

Ultrasonido. El ultrasonido usa ondas sónicas de alta frecuencia para producir imágenes del tejido mamario. Un ultrasonido puede distinguir entre una masa sólida, que puede ser cáncer o líquidos que son los quistes que generalmente no son malignos.

El Dr. Maccarone invita a todas las mujeres a aprender a practicarse el autoexamen de mamas el cual se realiza una vez al mes, ocho (8) días después de la menstruación (en las mujeres que reglan), y en el caso de aquellas mujeres que ya no menstrúan, un día que sea fácil de recordar. –“Este es el mejor diagnostico que puedes realizar ya que solo tú como mujer, conoces tu cuerpo”, agrego el Mastólogo.

¿Cuál es la manera correcta de realizar el autoexamen?

1. Acostada, con la mano derecha detrás del cuello y con la mano izquierda se palpa toda el área de la mama derecha y la axila derecha.
2. Use las yemas de los dedos y muévalas de forma circular utilizando diferentes niveles de presión (leve, moderada e intensa).
3. Realizar una pequeña expresión del pezón.
4. Al terminar hace lo mismo con la parte izquierda.