postheadericon Lumbago

Se estima que el 80% de las personas presentará lumbago en alguna etapa de su vida. Los datos aportados por la Organización Mundial de la Salud sostienen que se caracteriza por un dolor o contractura en la zona baja o lumbar de la espalda, causado por la afección de la estructura de esta parte del cuerpo. Bien sean vértebras, discos intervertebrales, músculos, terminaciones nerviosas o ligamentos.

Se considera agudo, cuando el dolor dura unos días. Se cataloga de crónico cuando la molestia supera los 3 meses. Es un dolor que genera limitaciones en el desarrollo de actividades cotidianas o incapacidad laboral. Afecta por igual a hombres y mujeres, y la mayor incidencia se presenta en personas entre los 30 y los 50 años.

El cuadro suele agravarse o intensificarse por la realización de ciertos movimientos, convertirse en lumbociática e irradiarse a la zona pélvica, a una o ambas piernas.

Los síntomas más comunes son

  • Tensión muscular o dolor en la parte inferior de la espalda
  • Dificultad para moverse, incluso puede impedir que la persona camine o se ponga de pie
  • Pérdida de flexibilidad corporal
  • Inflamación de la zona lumbar
  • Espasmos musculares en el área baja de la espalda

Algunas de las causas del lumbago son: permanecer de pie o sentado por largos períodos; realizar algún movimiento (giro) de forma brusca; los movimientos repetitivos o, por el esfuerzo al levantar /empujar objetos pesados de forma inadecuada.

Tratamiento y Prevención

Para liberar la contractura muscular asociada al lumbago más que reposo se aconseja aplicar calor local, realizar movimientos suaves, fisioterapia y evitar cualquier procedimiento o manipulación que pueda agravar los síntomas.

Se aconseja acudir al médico para la evaluación o la prescripción de analgésicos o antiinflamatorios, según la condición del paciente.

Para prevenir recaídas se recomienda el uso adecuado de la espalda. Alternar posiciones de pie y sentado. Fortalecer la musculatura paravertebral con ejercicios adecuados (yoga, gimnasia, pilates, estiramientos o natación), rehabilitación y aprender el manejo adecuado de la carga.

Caminar a diario en superficies planas, evitar el esfuerzo de subir o bajar escaleras. Dormir de medio lado con una almohada entre las piernas a la altura de las rodillas. Evitar el sedentarismo y controlar el peso. Evitar los trabajos que comprometan la espalda y, acudir al médico ante cualquier molestia

El lumbago es una de las causas más frecuente en consultas médicas.

Técnicas adecuadas para levantar objetos o carga

En Policlínica Metropolitana el Departamento de Seguridad, Higiene y Ambiente (SHA) se encarga de velar por el bienestar y condiciones óptimas para el trabajador. Compartimos estas recomendaciones para evitar lesiones graves al momento del levantamiento de carga.

El movimiento adecuado promueve el funcionamiento del músculo esquelético corporal, disminuye la energía requerida para moverse y mantener el equilibrio, reduciendo por consiguiente la fatiga y el riesgo de lesión.

Las operaciones a realizar para un correcto levantamiento de cargas son las siguientes:

1. Aproximarse a la carga.
2. Separar las piernas y flexionar las rodillas.
3. Inclinar ligeramente la espalda hacia adelante.
4. Levantar la carga con la fuerza de las piernas.
5. Mantener la carga lo más cerca posible del cuerpo.

Depositar la carga

  •   Si el levantamiento es desde el suelo hasta una altura importante, por ejemplo hasta los hombros o más, apoyar la carga a medio camino para poder cambiar el agarre.
  •   Depositar la carga y después ajustarla si es necesario.
  •   Si tiene que levantar algo por encima de los hombros, coloque los pies en posición de andar. Levante primero el objeto hasta la altura del pecho. Luego, comience a elevarlo separando los pies para poder moverlo, desplazando el peso del cuerpo sobre el pie delantero.
  •   La altura del levantamiento adecuada para muchas personas es de 70-80 centímetros. Levantar algo del suelo puede requerir el triple de esfuerzo.

Factores Individuales de Riesgos a tomar en cuenta

  • La falta de aptitud física para realizar las tareas en cuestión
  • La inadecuación de las ropas, calzado u otros efectos personales
  • La insuficiencia o inadaptación de los conocimientos o de la formación
  • La existencia previa de patología dorso-lumbar
  • Asimismo, las mujeres embarazadas que manejen cargas habitualmente con ciertas limitaciones

Si bien muchas de estas recomendaciones aplican para el ambiente de trabajo, es importante tomarlas en cuenta para las labores domésticas y cotidianas, muchas de las cuales causan lesiones en la zona lumbar o en otras partes del cuerpo, porque se realizan sin el debido conocimiento de las técnicas para minimizar su impacto en el organismo.