postheadericon La contaminación ambiental y las condiciones de vida favorecen las infecciones respiratorias en niños

Las enfermedades respiratorias son muy frecuentes en la edad pediátrica, lo cual las hace motivo de consulta por la angustia que generan en los padres. La tos es el principal síntoma que hace que los niños sean asistidos en la consulta o en el área de emergencia.

La Doctora Josmar Fuenmayor Alvarado, Pediatra y Neumonólogo de Policlínica Metropolitana, destaca que “en las enfermedades respiratorias de la primera infancia existen factores predisponentes (genéticos), desencadenantes (infecciosos y alergénicos) y agravantes (ambientales), que solos o asociados contribuyen a su patogenésis”.

Doctora Josmar Fuenmayor: “La tos es el principal síntoma que hace que los niños sean asistidos en la consulta o en el área de emergencia”

La especialista señala que estas enfermedades pueden ser originadas por múltiples causas que lo condicionan, entre ellos, las particularidades estructurales del aparato respiratorio de los niños, la predisposición genética como en el caso del asma y la exposición a las infecciones respiratorias agudas tanto virales como bacterianas, causantes de bronquiolitis y neumonías.

Hospitalización en edad infantil

Aunque en la mayoría de los casos se trata de enfermedades que no son graves, cerca de un tercio de las hospitalizaciones en edad infantil se deben a estos factores que son determinantes en la vida de quienes lo padecen.

Factores ambientales como la contaminación, vivir en colectividades y en medio de condiciones de hacinamiento, favorecen la transmisión de infecciones; además del tipo de vida también influye en las enfermedades respiratorias.

La Doctora Fuenmayor enfatiza que, “el tabaquismo de los padres tiene un efecto tóxico demostrado desde la vida intrauterina, con un retraso en el desarrollo de las vías respiratorias y afectación de la función pulmonar.”

El asma es una de las afecciones respiratorias que más preocupa por su carácter recurrente y es lo que le permite clasificarla como una enfermedad inflamatoria crónica. “La definición clínica del asma se basa en la presencia de sibilancias, tos y disnea. No obstante puede controlarse con tratamiento oportuno y adecuado”, señala la Pediatra y Neomonólogo de nuestra Institución.